Llevo tiempo dándole vueltas al tema del éxito de los emprendedores. Algunos de los “grandes” (sic) bloggers de este país hablan de éxito referido a los emprendedores cuando han conseguido vender su proyecto a una gran compañía.
Es posible que eso sea un éxito económico, pero para que yo lo considere éxito hacen falta muchas mas cosas, o mejor dicho lo de vender tu proyecto puede ser un éxito solo si hay mas cosas en la mezcla.
A todos los que han vendido sus proyectos les haría alguna pregunta mas como:
¿Pasados un par de años el que compro volvería a hacerlo? O tiene que hacer un write-off brutal, porque no era bueno lo que se vendió, sino “tonto” el que compraba.
¿Volvería el que compro a comprarle otra empresa al que vendió?
¿Cuanta gente volvería a trabajar con el que vendió? ¿Es capaz de mantener gente a su lado?
¿Porqué has vendido tu proyecto? ¿Es que no sabías seguir adelante?
No respeto (quiero decir con admiración) las empresas hechas para ser vendidas, no creo en la especulación, no me produce admiración. Está bien lo de ganar dinero, pero las empresas y emprendedores que admiro, no lo hacen por dinero, no es su motivación.
Si el dinero es tu motivación, hay otras maneras mas seguras (beneficio x probabilidad) de hacerlo.
Admiro a los emprendedores capaces de generar valor, y no solo para sus accionistas, empezando por la gente que trabaja con ello, los que invierten en sus proyectos.
Supongo, que alguien me dirá dentro de poco: “Es que no estas en el mundo”, pero bueno hace muchos años que me lo dicen.
Hoy he estado un rato con Javir de Loogic.com después de la mesa redonda en la que ha participado.
Se hablaba de inversiones en Internet, y luego hemos tomado un cafe. Hemos hablado de los buenos y los malos. Los buenos son los que hacen las cosas bien y los malos los que hacen las cosas solo pensando en ganar dinero, y hago incapié en lo de solo.
No vale todo. Al menos para mi. La gente que gana mucha pasta con la mera especulación, no siendo siempre honesto, haciendo trucos con los números de páginas, o aprovechándose de la ignorancia de los demás, podrán ganar mucha pasta pero no merecen mi admiración.
En la charla se hablaba de cuantos emprendedores en Internet han tenido éxito, medido solo en dinero. Conozco a muchos de ellos, pero pocos de ellos merecen mi admiración.
Si todo lo que hay que hacer es ganar dinero, esta mañana un empresario con el que estuve esta mañana y que ha ido de cero a 130 M€ de facturación y 1.300 empleados en varios paises, me decia que lo mejor es hacerse banquero de inversiones, pero que los empresarios de verdad no están motivados por el dinero.
Desconozco los detalles del asunto,p ero lo que si tengo claro es que en general los sitios web son servicios abiertos al público. Y luego cada cual tiene que tener cuidado. Es como si yo llevase a mis hijos a la pista de hielo, allí conocen a un tipo de 40 años y se van con el.
¿Es culpable la pista de hielo? Probablemente el responsable habría sido yo por no explicar bien a mi hijo como desenvolverse en ese entorno.
Se me olvida que si hay posibilidad de sacarle una pasta a la pista de hielo, entonces igual cambio de principios ;-).
Este es el tipico post de usuario cabreado. Acabo de hacer la portabildiad a MOVISTAR y estoy sin linea. Llevo asi todo el día.
Primera llamada: 11 de la mañana. Han mandado las SIM mal. Hay que ir a una tienda movistar.
A las 6:30 voy a la tienda MOVISTAR en Independencia, y me dicen que las SIMS están agotadas en Madrid.
Dos llamadas al call center, tras 15 minutos la primera se corta.
Otro intento y tras explicarles el rollo a 4 operadoras. La última me dice que tengo dos opciones:
SIM hunting, es decir, recorre tiendas MOVISTAR buscando SIMS.
Esperar 5 días a que me manden una nueva.
Y ahora espero que:
El primer enlace que salga en google de MOVISTAR sea mi blog, que luego me llame el director de atención al cliente y se ponga a mis pies mandandome un fantástico iPhone y invitandome a cenar por no haberlo hecho bien.
Pero me temo que eso no pasará, que me tengo que aguantar así que al menos me desahogo.